14 mar. 2012

La fuga: Espejo y Retrogradación.

En la variedad de tipos formales conocidos bajo el nombre de Fuga se engloban piezas de carácter contrapuntístico caracterizadas por la exploración y uso de las propiedades de una idea musical conocida como tema.

Las fugas suelen hablarnos de un tema musical (sujeto), de la contestación a ese tema (respuesta), de las afinidades a ese tema (contrasujeto), de los comentarios a él (episodios) y de su desarrollo (transformaciones del tema). 

Las fugas de Bach suelen comenzar con la presentación a solo del sujeto o tema principal. Lo que ocurre a continuación es que el resto de instrumentos o voces se van sumando a la conversación sobre el tema propuesto con respuestas, repeticiones y afinidades. Bach inicia después el desarrollo de comentarios y desarrollos del tema, antes de que este sea afirmado como conclusión final de este discurso. En esa afirmación puede ser usada la técnica de la reiteración acumulativa con la técnica del stretto. 

Cuando uno se enfrenta a la audición, interpretación o análisis de una fuga se enfrenta a descubrir a qué argumentos a sometido el compositor esa idea musical. 

Entre los procedimientos de desarrollo del tema están: 

- Inversión o espejo: consistente en cambiar la dirección de los intervalos (ascendente por descendente) de modo que el diseño parece el reflejo o simetría horizontal del original. 
- Retrogradación: Leer o escribir de atrás hacia adelante. Es un juego bastante habitual en música para demostrar la habilidad del compositor de desarrollar un discurso coherente y variado a partir de una sola idea musical relativamente simple. 
- Aumentación o disminución: Consiste en multiplicar o dividir los valores de las figuras por una cantidad fija, de modo que se produce una ralentización o aceleración del sujeto, que parece avanzar a una velocidad diferente al resto como ocurre cuando se mira el paisaje desde la ventana de un tren o con la teoría de la relatividad.
Escuchar o tocar una fuga no consiste en escuchar o destacar las veces que aparece el tema (el tema suele serlo todo o casi todo) sino escuchar, descubrir y mostrar qué aventuras le suceden al tema y sus derivados. Es cierto que el tema es protagonista, pero no hay que dejar de lado el papel de los actores secundarios y a veces es necesario que el protagonista esté en segundo plano. Leer bien la historia que nos deja el compositor es la mejor manera de saber cuándo y cómo destacar el tema.